ELLA
El cuarto de un hotelito de madera empinandose sobre la pequena ciudad, se encuentra casi en la oscuridad.
Entreabriendo sus delicados ojos me indica casi en un susurro: ” … la musica… el tercer movimiento, un adagietto…” pero no la dejo continuar… con mil besos le cubro el rostro mientras suavemente entrecierra nuevamente sus ojos y en un abrazo lleno de ternura, nos fundimos en la dorada musica plenos de amor.

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